04 marzo 2015

Visitando un Concorde

A todo aquel que guste de la aviación, determinadas aeronaves, a modo de iconos no dejan de ejercen cierta atracción en uno. Sin dudas el Concorde es una de ellas. Recuerdo de chico, en compañía de mi hermano haber sido unos de los afortunados que se hicieron presentes en las terrazas de Ezeiza, durante su primera visita a la Argentina -11Sep71-. En diversos viajes, también tuve la suerte de detectar algún ejemplar en distintos aeropuertos. Y me divierte recordar cuando con mis amigos del barrio, previo al Mundial de 1978, tratábamos de adivinar la llegada de la selección de fútbol francés una tarde de May78, asomados desde la altura de una obra construcción. Aventura sin éxito en esa oportunidad.
Pero el 22Ene2011 cuando visité el USS Intrepíd, tuve la posibilidad de acceder al interior de una de estas aeronaves -G-BOAD-. Debiera decir que no solamente me alegré de poder concretar el acceso al interior de la nave, sino que el hecho también sirvió para refugiarme de los casi -18° que imperaban sobre el muelle del portaaviones. En particular, esta situación intenté subsanarla mediante de diversas dosis de café hirviendo en sucesivas escalas a la cafetería del museo. Pero igual tenía frío. 
El acceso al aparato es por medio de una escalera especialmente diseñada, la cual pasa por debajo del fuselaje y termina en una plataforma con puerta doble -esto es por el frío-, lugar donde personal de guardia del museo recibe a los visitantes, al tiempo que vela que el interior de la máquina no sea dañada. En mi caso la señorita se sorprendió que a pesar de semejante temperatura, alguien osase llegar hasta ahí.  El piso contaba con una alfombra plástica especialmente colocada, debida cuenta que con la enorme cantidad de nieve que uno arrastra desde el exterior; no se maltrate el piso de la nave. -la escalera de acceso podía aseverarse estaba hecha de peldaños de hielo-. La parte posterior de la cabina de pasajeros se podía apreciar desde el galley de acceso, ya que una cuerda impedía transitar por allí. El sector delantero que conduce hacia la sala de mandos, poseía mamparas protectoras de acrílico a fin de no perturbar el estado de los asientos. La puerta de la cabina se encuentra abierta, no obstante no está permitido acceder a ella.
El descenso me enfrentó nuevamente con la patinosa escalera, el hielo, y el rigor mortis que el viento le daba a mi cara. Pero había subido a un Concorde. No era poca cosa.
Con un clima más benigno, el 05Abr2012, no desperdicié la oportunidad de visitar nuevamente el USS Intrepid. Más allá de considerarme un pésimo fotógrafo, en esta oportunidad atentó en favor de mi inhabilidad la rotura de mi máquina de fotos. Como resultado pude realizar algunas imágenes con tonos especialmente extraños. Además escapa a mi conocimiento como poder enfocar toda esa aeronave en un sólo cuadro. No me atrevo a juzgar la posición en que fue colocada como incomoda. Desafortunadamente, en esta oportunidad el acceso a la aeronave no estaba permitido, ello no impidió para que esta vez el café me lo tomara en una de las mesas que se encuentran debajo de sus alas.
Acerca del Concorde en si, una vez desactivado del servicio activo el 10Nov2003 fue enviado a Nueva York -vuelo BA9093C-, y a su llegada totalizó 23,397 horas y  25 minutos de vuelo, 8406 aterrizajes y 7010 ciclos supersónicos. Desde el 25Nov2003 forma parte de la colección de Intrepid Air & Space Museum.

Detalle de la aeronave
* cn. 210 Concorde 102 - FF. 25Ago1976 (Filton) - G-BOAD British Airways 06Dic76; "N94AD" Braniff International (alquilado desde 05Ene79 a May80 - - para la extensión del los vuelos a Dallas); Singapore Airlines es 1980 (Lució los colores de la empresa asiática en operación conjunta con BA) G-BOAD British Airways - Desactivado 24Oct2003 - Destinado al Interpid Air & Space Museum - New York City.